La otra mirada

Diálogo entre culturas, de lo local a lo global.

La educación superior: La clave para resolver el problema indígena

Titicaca, por Danielle Pereira.

Titicaca, por Danielle Pereira.

Por Kathleen M. Burke.

La educación superior tiene el poder para hacer avanzar a los indígenas en América Latina.  Sin embargo, cincuenta millones de indígenas no tienen acceso a esta educación; permanecen marginados en la sociedad.  Aunque la educación ha contribuido a la pérdida de la identidad étnica de los indígenas en el pasado, ellos quieren la oportunidad para asistir a la universidad y tener éxito.  En Ecuador, las compañías de petróleo explotaban los derechos de los indígenas.  Esta gente querría recibir una educación para proteger los derechos humanos (Kane).  Aunque la educación occidental ha destruido la pureza de su cultura, ha sido un instrumento de poder importante.  Cuando los indígenas se mudan a las ciudades, hay más acceso a la educación.  Pero al abandonar los territorios natales, los indígenas se enfrentan a la discriminación racial (Collyns).  En particular, las mujeres sufren de una falta de acceso a la educación superior, a cuidados de la salud y empleos (Collyns).  La educación superior podría mejorar la calidad de vida para las víctimas de la pobreza y subyugación.  Con el apoyo financiero del Banco Mundial, Costa Rica está trabajando para aumentar el acceso a la educación superior para los indígenas (Banco Mundial).  Este proyecto promueve la movilidad social de los indígenas y la cultura solidaria también.

La pérdida de identidad cultural es una barrera significativa en el proceso de educación de los indígenas.  Según el libro revelador Savages, por Joe Kane, en los años ochenta y noventa, los Huaorani en Ecuador fueron sometidos a la educación occidental.  Con el aterrizaje de los misioneros vino la conversión al catolicismo y la alfabetización en el idioma español (Kane, 138).  Esta imposición de valores y conocimiento causó una “destrucción inmensa” de su cultura.  Para convertirse en una gente “civilizada”, ellos tenían que abandonar el bosque sagrado e ingresar a la economía de mercado (Kane, 138).  Aunque los Huaorani no querían la influencia de los occidentales, ellos querían la educación (Kane, 138).  Cuando las compañías Petroecuador (http://www.eppetroecuador.ec/index.htm) y Maxus (ahora YPF)

(https://www.ypf.com/Paginas/Home.aspx#) destruyeron la tierra para extraer el petróleo, los Huaorani no tenían el poder de contraatacar.  En este caso, la gente “civilizada” ejerció el poder absoluto contra la gente sin educación superior.  La relación espiritual entre los indígenas y el medio ambiente fue contaminada con la explotación de los capitalistas.  Los indígenas han resistido los esfuerzos de destrucción.  Por ejemplo, el turismo es una manera de proteger la tierra y la cultura indígena.  En 2010, otro grupo de indígenas, los Achuar, fundó Kapawi (http://kapawi.com/), una reserva natural, para fomentar el ecoturismo (Isaacson).  Por otro lado, la mayoría de los indígenas están integrados en la sociedad moderna; y la educación superior es imprescindible.  En Costa Rica, el Proyecto de Mejora de la Educación Superior se enfoca en la preservación de la “alta riqueza cultural” en la educación (Banco Mundial).  Los estudiantes indígenas traerán perspectivas nuevas a la clase.  Es importante que el gobierno promueva proyectos que fomenten la inclusión de los indígenas en la educación superior.

En realidad, los indígenas han sido excluidos de muchas ventajas sociales, incluyendo el acceso a la educación superior.  Irónicamente, el gobierno ecuatoriano y algunas organizaciones de la ONU tenían la intención de integrar a los indígenas en la nación vía el establecimiento de escuelas (Colloredo-Mansfeld, 190).  La migración de los indígenas a las ciudades causaba mucha opresión racial.  En Ecuador, los indígenas recibieron mucha crítica sobre su higiene personal; los indígenas fueron llamados los “indios sucios” (Coloredo-Mansfeld, 191).  Esta forma de racismo en la sociedad urbana formaba otra barrera para los indígenas.  Para superar la opresión, es menester que los indígenas reciban una educación superior.  La movilidad social y el éxito seguirán.  Hoy día, los indígenas enfrentan mucha adversidad en la sociedad metropolitana.  En Perú, más de la mitad de los indígenas viven en ciudades (Collyns).  Allí, la discriminación es significativa.  Por ejemplo, a los indígenas les cuesta encontrar trabajos buenos.  Por consiguiente, ellos toman trabajos de baja categoría que nadie más quiere hacer (Collyns).  Si los indígenas tuvieran más acceso a la educación superior, habría más oportunidades de empleo.  Marginados y desesperados para apoyar sus familias, a los indígenas les falta el poder para escapar de la pobreza.  Aunque hay nuevos desafíos en la ciudad como la discriminación, últimamente hay más acceso a la educación en las ciudades.  El programa en Costa Rica aborda las barreras como la discriminación racial, avanzando en los derechos de los indígenas.

La situación de las mujeres en la comunidad indígena requiere mucha atención.  Mientras la tasa de hombres indígenas que participan en la política aumenta, la participación de mujeres se queda atrás (UNDP).  Según la ONU, “a pesar de los avances  a las mujeres indígenas les falta el acceso a la educación superior, cuidados de la salud y empleos” (Collyns).  En 2000, la mitad de niñas entre los años doce y diecisiete no estuvieron en el sistema de educación en absoluto.  Ahora, el noventa por ciento de los niños están recibiendo “un poco de escolaridad” (Collyns).  Esta mejora es solo un comienzo para los indígenas jóvenes.  La educación superior es inalcanzable para la mayoría de esta gente.  Además, las mujeres continúan sufriendo de una falta de los servicios de salud.  Por ejemplo, muchas mujeres indígenas mueren a causa del parto o de las complicaciones del embarazo (Collyns).  En Puno, Perú, una ciudad con una población indígena grande, la tasa de mortalidad maternal aumentó en un cuarenta y cinco por ciento en 2011 (Collyns).  ¿Por qué está la situación empeorando?  La ONU declaró que estas mujeres indígenas permanecen “invisibles” en las sociedades latinoamericana y caribeñas (Collyns).  Por eso, ellas no reciben las necesidades básicas; el sufrimiento se perpetúa.  Sin la salud, la educación, y la seguridad, estas mujeres no pueden tener éxito.  Sin embargo, ellas tratan de sobrevivir.  En respuesta a esta realidad grave, la ONU enfatizó los derechos de las mujeres indígenas en algunas de sus conferencias recientes (Collyns).  Porque las mujeres dan a luz a las generaciones futuras, es menester que sus derechos sean protegidos.  La disparidad en acceso a la educación, el trabajo, la salud y la protección general no es aceptable (Collyns).  La educación puede resolver estos problemas sistémicos.  En Costa Rica, la proporción de mujeres, entre las edades dieciocho y veintidós, en la escuela y la universidad se duplicó.  Había una caída en el número de niños que estas mujeres tuvieron, debido a la educación y el acceso a los servicios de salud (Collyns).  Es necesario que las mujeres tengan salud sexual “para lograr un nivel educativo transformador, como es el universitario” (Banco Mundial).  La inversión de Costa Rica en la educación de los indígenas ayudará a las mujeres directamente.

El Proyecto de Mejora de la Educación Superior en Costa Rica es la clave para superar la pobreza. En América Latina, los indígenas han perdido su tierra, su lenguaje y su identidad cultural.  La destrucción del medio ambiente en los territorios indígenas, como los amazonas, se correlaciona a la pérdida de la sostenibilidad de la gente indígena.  Al entrar la economía de mercado, ellos fueron marginados en las ciudades.  La pobreza de esta gente fue inevitable.  Afortunadamente, los países en América Latina reconocen el ciclo vicioso de la pobreza.  Los esfuerzos de Costa Rica son similares a los programas de la discriminación positiva en los Estados Unidos.  Aunque “no hay una estrategia sistemática para abarcar y superar las barreras”, Costa Rica está aumentando el acceso y mejorando la calidad de la educación para los indígenas jóvenes (Banco Mundial).  La inclusión deliberada de los indígenas afectará a 70.000 indígenas, fomentando la diversidad en las universidades.  Debido al diálogo activo entre las comunidades indígenas y las universidades, las identidades culturales serán preservadas (Banco Mundial).  Los indígenas tendrán la oportunidad de aprender las habilidades de ciencia y tecnología, que son muy competitivas en la economía global (Banco Mundial).  Sin el apoyo del gobierno y el Banco Mundial, esta gente no tendría la elección de asistir a una universidad.  La educación superior igualará los derechos de los indígenas en América Latina.  Por eso, el futuro será más promisorio para los indígenas jóvenes.

 

Referencias

Colloredo-Mansfeld, Rudi. “‘Dirty Indians’, Radical Indígenas, and the Political Economy of Social Difference in Modern Ecuador.” Bulletin of Latin American Research17.2 (1998): 185-205. JSTOR. Web. 28 Mar. 2014.

Collyns, Dan. “Indigenous Women in Latin America Remain Invisible to Society, Warns UN.” The Guardian [London] 1 Nov. 2013: n. pag. Print.

“Costa Rica: Higher Education Project.” El Banco Mundial. N.p., 12 Mar. 2012. Web. 28 Mar. 2014.

“Indigenous Peoples in Latin America Improve Political Participation, but Women Lag Behind, Says UNDP.” UNDP. N.p., 22 May 2013. Web. 31 Mar. 2014.

Isaacson, Andy. “Amazon Awakening.” The New York Times 13 Oct. 2010: n. pag. Print.

Kane, Joe. Savages. New York: Knopf, 1996. Print.

 

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